| (470-399) |
Cabezón, ñato y barrigón nadie diría (mucho menos en estos tiempos tan mediáticos) que se trata de una de las figuras fundacionales y paradigmáticas de la cultura occidental. Y por eso mismo, mas mentadas.
En contraste, y en concreto, se trata de un hombre -hijo de una comadrona y un picapedrero- que nació, vivió, predicó y reinó (con el poder de su saber) hace dos milenios y medio en Atenas. Por desgracia -para desgracia postrera de la misma tierra que glorifica su nombre- su propio pueblo lo condenó a morir.
Sin embargo, a partir de él, la humanidad comenzó a serlo mas todavía. Con todo, igual que ante un espejo, recién a partir de casi medio siglo, a través de otro hombre (nacido en Roma) pudimos saber como fue aquel hombre, ordinario y magistral, sepultado -por los siglos de los siglos- por la retorica de sus mentores.
