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lunes, 7 de agosto de 2017

ANTES DEL OLVIDO





Al llegar al paradero
El transportista le responde que no tiene vuelto
Con urgencia procura hacer cambio
Nadie atiende su pedido
Se me ocurre entonces alcanzarle el importe
Aliviada sonríe mientras me agradece
La acompaña un anciano
A mitad del viaje revienta un neumático
Durante la obligada espera
Fuera del vehículo
"¿Tú papá?" le pregunto
"Sí, responde, tiene Alzheimer"
El viento sopla mientras el río suena
"Lo estoy llevando a Cajatambo antes que se olvide"



sábado, 5 de agosto de 2017

HISTORIA DE UNA SONRISA

Una tarde de 31 de Julio
Me cautivó escucharte
Mirarte hasta admirarte
Tanto que fuí a felicitarte

Por eso mismo después
Nada celebré más un día
Ver llegar a mis manos
Las fotos con tu sonrisa

Imágenes categóricas
De una tarde memorable
Destinadas a una pared
De una casa en Huacho

Glamorosa dama taurina
Desde un caballo zaino
Vestida de color naranja
En la plaza de Cajatambo

A pesar del tiempo nada
Ni tu nombre he perdido
Pues para mi fue todo
Un súbito asombro fugaz

Sin embargo al volver
De las fiestas patronales
Otra vez el asombro
Se yergue luminoso

Más hermosa todavía
Consternado contemplo
El fulgor de tu sonrisa
Impresa en mi memoria

De 2012 a 2017 es ésta
La mágica historia otra vez
De una sonrisa una tarde
Por María Magdalena






miércoles, 26 de octubre de 2016

THE WASTE LAND \ LA TIERRA BALDÍA



Siempre, desde mi remota juventud, creí que la auténtica modernidad no era cuestión de mudanza geográfica sino de diálogo cultural. De manera que (habida cuenta que se asume al idioma como emblema de la modernidad) mas que escuchar canciones, sin desmerecer, me impresionó leer libros escritos en ingles en el país donde surgió la Civilización Andina; pero de todos, en particular dos: "Ulises" y "La tierra baldía", publicadas ambas en 1922.
Escritas por un irlandés que se estableció en París y un norteamericano residente en Londres, James Joyce y Thomas Stearns Eliot, representan las cumbres supremas de la novela y poesía de la cultura anglosajona. Corroborando acaso aquel aserto que asegura que las obras literarias trascienden la intención de sus autores, el propio Eliot esbozó la siguiente conjetura: “Varios críticos me han hecho el honor de interpretar el poema en términos de una crítica al mundo contemporáneo; de hecho lo han considerado como una importante muestra de crítica social. Para mí supuso solo el alivio de una personal y totalmente insignificante queja contra la vida; no es más que un trozo de rítmico lamento”.

Persuadido por aquella certeza, bajo la rumorosa sombra frutal de la solariega casa que habito he vuelto a leer a viva voz y de manera alternada (en ingles y en castellano) la creación poética mas influyente del siglo XX. Y tal vez aun de los pretéritos y venturos.



sábado, 24 de septiembre de 2016

LO VE


                                                Pra Go


A media tarde
Pachuco irrumpe pedaleando una bicicleta

Apenas lo abordo
con seriedad responde que conoce a alguien

Alguien que le ha pedido
completa discreción eso sí  previa aprobación

Alguien cuyo nombre
no es el mismo con el que se nombra

Alguien que acepta
develar el secreto cotidiano que la cubre

Alguien cuyo encanto
mas que una apariencia es una experiencia

Alguien que calla
cuando entre cuatro paredes la sangre estalla

Alguien capaz de juntar
la frontera que separa el anhelo del deseo

Alguien consagrada al presente
sin reclamos precedentes ni compromisos

Alguien igual al viento
siempre en movimiento en el confín del tiempo

Alguien en definitiva
como tú que busca alguien como yo



martes, 7 de junio de 2016

PASAJEROS
















Para M R
Las estrellas refulgen
La luz ondula
La noche crepita
Mi corazón palpita
Mientras miro la luz
El luminoso rodar
De tu partida
Pues no es un carro más
El que se aleja 
De Cajatambo
Shumagla warmi fugaz
Si en el te vas
Si sin verte te miro
Desde el balcón celeste
De mi casa empedrada
De mi mustia morada
Siempre recordada
Pues al igual que tú
He vuelto para irme
Para ser un pasajero
Un forastero sin marka
Un gorpa desterrado
Condenado a la nostalgia
A la dicha sin retorno
De un retorno
Siempre pasajero



jueves, 15 de octubre de 2015

OLHOS QUE FALAM



Los ojos hablan
las palabras miran,
las miradas piensan.





martes, 13 de octubre de 2015

TREKKING

Ocros, Ayacucho (Fotografia: Judith Espinoza P.)

Despunta el alba
Agradezco la hospitalidad
Vuelvo al camino
En la claridad del día
Un puñado de colores
Una sonrisa me aguardan
Paso a paso entonces
Inspirado transpiro
Jubiloso recuerdo
La belleza o la desgracia
Decía Borges
Con no menor rigor
Nos aguardan
Donde uno menos espera

viernes, 27 de marzo de 2015

"PRIMAVERA EN LLAMAS"


Ese es (mejor dicho: será) el título de mi primer, y único, libro de poesía. Escrito desde mi remota juventud se trata del libro de mi vida. Llevará prologo del poeta argentino Juan Carlos Priotti y será impreso por el sello Gresami Editores del abogado y promotor cultural Ulises Requejo.
Para quienes se animen darle -no una hojeada- sino una miradita es esta la versión digital de mi poesía reunida: http://primaveraenllamas.blogspot.com/
Pero acaso la mejor noticia sea que el gran maestro del violín andino del Perú, protagonista de la pelicula "Sigo siendo" y de la memorable grabación "Encantos andinos", Andrés "Chimango" Lares a aceptado acompañarme con su cuerdas en la lectura de alguno de los poemas que contendrá el libro de marras. El libro de mi vida.

  

viernes, 27 de febrero de 2015

ARQUITECTURA DE LA MEMORIA


(1914-1998)

Autor -en la compilación final de su obra- de catorce tomos (que bordean en promedio el medio millar de páginas), Octavio Paz, fue, y quiso ser, ante todo, y sobre todo, poeta.
Igual que su obra su palabra perdura. Su voz serena y luminosa. Constante y generosa, hasta el final de su existencia. Y más allá.








sábado, 15 de febrero de 2014

AMISTAD


Lascamayo


Amigos y familiares, que no pasan de unas cuantas decenas (pues el resto es selva), cifrados y nombrados en bolsos y bolsillos. Modernidad, ciudad, desierto público. Tiempo sonoro, silencio ausente.
Las estadísticas demográficas tampoco cuentan. Ni siquiera sirven de consuelo. Solo revelan. Lo cierto es que toda mujer y todo hombre existe, a pesar de ellas, por poblar memorias y corazones. Pues, vivo o muerto, para el resto, igual da: manan canchu. No existen.
Por tanto, el mundo no solo es cada vez más ancho y ajeno, sino cada vez más vasto y pequeño. 
Enano de humanidad.
En ese contexto, mi amigo más lejano, en uso y costumbre (que no requiere portar un celular ni mostrarse a través de la red) al pié de los cerros que rodean su desolada morada en Lascamayo me aseguran ha dedicado unas emotivas lágrimas al saber que dos operaciones me han confinado a la paciencia y a la espera.
Por si fuera poco -dice mi hermano- no conforme expresar su pesar me envía además un billetito.
Todo junto, y justo, en el día de la amistad (que él, por cierto, ignora exista).
Conmovido, aunque quisiera decirlo de otra manera, siento que solo puedo y debo decir: Gracias Cupi, gracias hermano,
gracias por hacer menos ciego y sordo este mundo tumultuoso y ruidoso.


viernes, 14 de febrero de 2014

AVENIDA 28 DE JULIO



media tarde
media cuadra
miércoles 29.1.2014

mofletudo
con las piernas chuecas
asido a las gordas manos
de una mujer negra
no por la piel
sino por el vestido
avanza pareja
una pareja
nada pareja

en contraste
delante
un muchacho enhiesto
camina en silencio
escoltando el paso soberano
de la muchacha más bella
que pasó y posó
por aquella calle
aquel día

gordo calvo canoso
los miro 
los admiro
solo
a medía tarde
a mitad de la cuadra

lunes, 5 de agosto de 2013

IMÁGENES DE VALLEJO


Aun cuando la perennidad de sus actos alcance su mas alta cuota en el reposo de sus palabras, el interés por rescatar - entre tantos y entre tontos - sus imágenes crece cada día como la sombra cuando el sol declina. Por eso, a riesgo de rodar por los abismos del lugar común, el poeta vive tanto que en la comunidad campesina de Huayllapa (provincia de Cajatambo) hasta se llama César Vallejo Santos.



lunes, 6 de mayo de 2013

KAVAFIS, EL ALEJANDRINO

 
(1863-1933)
Miguel de Cervantes fue, y será siempre, español. Pero, a la postre, lo es, y será, más, no tanto por haber nacido en la Peninsula Iberica como por haber contribuido a forjar los cimientos de una comunidad mucho más verosomil y próxima que la de los territorios: la del idioma. Y puesto que el idioma -en realidad, cualquier idioma- se alimenta de la imaginación de quienes lo usan, nada más grato, entre nosotros, hispanos del Perú, que encontrar una magnifica reseña de Alonso Cuento  dedicada a la vida (pasajera) y obra (perdurable) de un extraordinario poeta. 

Para desconcierto y admiración de sus amigos, Constantino Kavafis tuvo la gracia de morirse el 29 de abril de 1933, día de su cumpleaños. Acababa de cumplir setenta años de una vida secreta, en cuyo silencio escribió algunos de los poemas más memorables de nuestro tiempo.

Heredero de la lengua griega de sus padres, nunca dejó de ser un viajero, de muchos idiomas. Pasó su infancia en Alejandría y luego vivió en Inglaterra; a lo largo de su vida como periodista y funcionario del Estado fue de un país a otro. Desde 1885 se instalaría otra vez en Alejandría, y fue allí donde se dedicó a su obra. No escribió más de ciento cincuenta y cuatro poemas. A lo largo de su vida, no publicó sino dos pequeñas ediciones privadas, con unos cuantos textos. En realidad, él imprimía sus poemas en ediciones caseras, se encargaba de escoger a quienes creía que podían comprenderlos, y se los regalaba. Uno de los artífices de su difusión fue E.M. Forster, el gran autor de “Un pasaje a la India”, quien lo conoció en Alejandría cuando Forster era funcionario de la Cruz Roja. Arnold Toynbee y T.S. Eliot fueron también promotores de sus poemas. Dos años después de su muerte, en 1935, se publicó una antología, que estableció su fama. David Hockney hizo una serie de cuadros basados en sus poemas. También tenemos desde 1996 una película biográfica llamada Kavafis, dirigida por Yannis Smaragdis.

Los versos de Kavafis son concisos, directos y rara vez riman. Según parece, las únicas rimas en su obra tienen un propósito irónico o paródico. Sin apuro por publicar, era capaz de pasarse diez años trabajando en un mismo poema. Los placeres sensuales, la nostalgia, la experiencia homosexual y la belleza del mundo natural son obsesiones permanentes.

Algunos de estos poemas se han convertido en piezas estelares de la memoria de muchos lectores. Los más famosos son sin duda “Esperando a los bárbaros” (título que Coetzee daría a una novela), “Los idus de marzo” y, por supuesto, “Ithaca”. Una de sus estrategias es ubicar a personajes históricos y darles una voz íntima que los acerca a los lectores. “Ithaca”, escrito en segunda persona, representa la voz de Ulises al inicio de la década que le tomaría volver a su ciudad natal. El poema podría ser la carta de cualquier viajero y, en realidad, de cualquier vida concebida como un viaje: “Cuando inicies el viaje a Ithaca / ruega que el camino sea largo / lleno de aventura, lleno de conocimiento”. En el poema de Kavafis, el objetivo no es el destino sino el recorrido. Ese camino en el que el viajero puede ver “mercados fenicios”, “lestrigones”, “cíclopes” y el “salvaje Poseidón” es en realidad su objetivo. No caminamos para llegar a un punto sino por la experiencia del camino mismo. El punto de llegada no es sino el pretexto para una nueva ruta. Al final es mejor “anclar junto a la isla cuando estés viejo, rico con todo lo que has ganado en el camino”.   

Todos sus poemas pueden encontrarse en las ediciones de Visor y de Seix Barral y de un modo abundante en internet donde sus seguidores lo acompañamos todavía, a los ochenta años de su puntual muerte.  

UN ANCIANO
En el lado de adentro del bullicioso café
inclinado sobre la mesa, está sentado un anciano:
con un diario delante, sin compañía.
Y en el desmedro de la aciaga vejez
piensa qué poco gozó los años
en que tenía fuerza, y palabra, y apostura.
Sabe que ha envejecido mucho; lo siente, lo ve.
Y sin embargo el tiempo en que era joven parece
como ayer. Qué breve espacio, qué breve espacio.
Y medita cómo le engañó la Prudencia;
y cómo siempre confió en ella, ¡qué locura!-
la mentirosa que decía: "Mañana. Tienes mucho tiempo".
Recuerda los ímpetus que contenía; y cuánta
alegría sacrificada. Cada ocasión perdida
se burla ahora de su necia prudencia.
...Pero de tanto pensar y recordar
un vértigo le invade. Y se queda dormido
apoyado en la mesa del café.

http://www.paginadepoesia.com.ar/escritos_pdf/cavafis_100.pdf




domingo, 27 de enero de 2013

LASCAMAYO




Manso rumor
Murmullo sempiterno
Verde arrayán solitario

Hojas de coca
Copas de ron

Yendo/Viniendo

De mano en mano
De copa en copa

viernes, 11 de enero de 2013

PRIMER AMOR



El siguiente es el poema que el autor del libro eligió y prefirió para su antología. Fue su parecer, y aun así, lo celebro, pues habida cuenta que es más fácil hacer hijos que escribir meritorios poemas; es este, y no otro, el poema de mi vida. Aquel que hubiese querido encontrar en algún libro; tanto así que, al no hallarlo, debí escribirlo.


No sé como llegó. Ni quién es treinta años después.
Solo sé que teníamos seis o siete años e íbamos a la misma escuela.
Recuerdo el atardecer. (Yo jugaba en la carretera cerca de la huerta de la abuela).

También me son ajenas las cosas que dijimos al vernos.
Lo cierto es que algo ocurrió a través de las palabras.

La vi de pronto franquear el zaguán. Cruzar el patio desierto y desparecer tras el cuarto de calamina.

Bajo la sombra cómplice de cuatro borrosas paredes la puerta hizo tanto ruido que, a su modo, creo, celebró aquel ansioso descubrimiento. Apenas unos retazos de luz invadían nuestra menuda privacidad.

Entonces no nos dábamos cuenta de la atroz soledad que rodean los actos del amor. Solo sabíamos que estábamos solos y eso bastaba.

Quien sabe si ladraría algún perro a lo lejos. O acaso el trote apurado de algún caballo con su jinete nos pusiera algo nerviosos.

No lo sé.

Yo solo veo juntarse -igual que estas palabras- su cuerpo tierno bajo mi cuerpo pequeño.

 Así fue, o así me parece que fue. (Tanto no puedo equivocarme).


A los pocos días, muy a mi pesar, me vi con espanto abandonar la tierra donde nací. Una escuela nueva y una ciudad distinta me esperaban.

Pasaron los años y en las calles donde anduve de niño soy ahora casi un extraño.

Que más da.

Un extraño que extraña su sombra amada en la oscuridad del tiempo.